El Joshua Tree

Otro de mis “escondites” durante el invierno es El Joshua Tree National Park. Está relativamente cerca desde aqui (de 3 a 4 h en coche segun el tráfico) y es una de las mecas de la escalada para los conocedores y un cúmulo de diversión para los amateurs.
El nombre del parque hace referencia a unos arbolillos muy peculiares que no he visto mas que en este desierto, el de Mojave. Seguro que los conoceis porque aparecen en la portada del épico álbum de los míticos U2 con ese mismo nombre (uno de sus mejores LPs para mi gusto, por otra parte).
Tiene miles de boulders de granito colocados caprichosamente como si de piezas de un lego se tratasen, a veces escondiendo o rodeando en sus cercanias lo que puede considerarse como pequeños oasis donde uno se imagina a los indios acampando, soportando fuertes vientos, y subidos a las piedras oteando a lo lejos al septimo de caballeria. Es inevitable no sentirse dentro de una película de vaqueros .
En el parque se encuentran varias zonas de acampada en los cuales existe un dominio de escaladores ;con los cuales se percibe el mismo espíritu “aloha” de bienvenida que en las comunidades surferas. En un lugar de días abrasadores y noches gélidas se comparten cerillas, agua, hogueras, magnesio, pareredes ,vias, alguna que otra cerveza y sobre todo, muchas risas.
Hasta mi visitas al desierto no sabia de su belleza. Donde jaurias de coyotes, con sus conciertos nocturnos de aullidos, hacen anuncio de su presencia; y las heladas, con cielos estrellados, hacen sentir ese “Indian Spirit” que según dicen corre con el viento junto bolas de "mana" formadas por liquen y paja mientras enormes tarantulas aterciopeladas buscan su nicho.
Un lugar lleno de delirios y alucinaciones dignas del mismisimo Jim Morrison y su “The End”. Refugio espiritual entre cimas de granito cuyas tonalidades caprichosamente cambian de color mientras son quemadas por un Sol implacable.
Solana.
El nombre del parque hace referencia a unos arbolillos muy peculiares que no he visto mas que en este desierto, el de Mojave. Seguro que los conoceis porque aparecen en la portada del épico álbum de los míticos U2 con ese mismo nombre (uno de sus mejores LPs para mi gusto, por otra parte).
Tiene miles de boulders de granito colocados caprichosamente como si de piezas de un lego se tratasen, a veces escondiendo o rodeando en sus cercanias lo que puede considerarse como pequeños oasis donde uno se imagina a los indios acampando, soportando fuertes vientos, y subidos a las piedras oteando a lo lejos al septimo de caballeria. Es inevitable no sentirse dentro de una película de vaqueros .
En el parque se encuentran varias zonas de acampada en los cuales existe un dominio de escaladores ;con los cuales se percibe el mismo espíritu “aloha” de bienvenida que en las comunidades surferas. En un lugar de días abrasadores y noches gélidas se comparten cerillas, agua, hogueras, magnesio, pareredes ,vias, alguna que otra cerveza y sobre todo, muchas risas.
Hasta mi visitas al desierto no sabia de su belleza. Donde jaurias de coyotes, con sus conciertos nocturnos de aullidos, hacen anuncio de su presencia; y las heladas, con cielos estrellados, hacen sentir ese “Indian Spirit” que según dicen corre con el viento junto bolas de "mana" formadas por liquen y paja mientras enormes tarantulas aterciopeladas buscan su nicho.
Un lugar lleno de delirios y alucinaciones dignas del mismisimo Jim Morrison y su “The End”. Refugio espiritual entre cimas de granito cuyas tonalidades caprichosamente cambian de color mientras son quemadas por un Sol implacable.
Solana.
5 comentarios
fine -
THuRStoN -
Swamis -
rilita -
Nalu -