Blogia
SurfandTurf

Whale Wachting en la Baja California, Mexico.

Whale Wachting en la Baja California, Mexico.
Bajarse la Baja por Solana:

Cuando uno cree que lo ha visto todo, de repente descubre que sus ojos aun tienen cosas por descubrir. Cosas que no conocia, ni por peliculas, ni por libros, ni oido por otras personas; y de repente se encuentra en una nube, en una burbuja de cero preocupaciones. Excepto subsistir a la hostilidad del desierto, la que llega un momento que hasta se le hace agradable. Uno se olvida del dolor fisico, de las facturas, frustaciones y desengaños; no piensa y desea no volver.

No hay relojes, y no le cuesta levantarse a las 5 de la maniana y acostarse a las 6 de la tarde porque no hay más luz que la natural. No se cansa de ver el mar, no se cansa de ver el sol levantarse y volverse a tumbar. No se cansa del silencio…del silencio ...de ese silencio que en la urbanidad le da miedo. Ahora le da miedo el sonido... el sonido de un buitre, el sonido de una cascabel…y cuando lo oye de lejos, hasta descubre que le gusta.

La Baja es una tierra de aventura; quizas una de las últimas fronteras que aun nos quedan. Preparas el coche, el seguro, una botella de agua para beber, otra para el coche, les mira las ruedas, el aceite y poco más porque no sabes de mecanica. Cruzas la frontera con Tijuana. Lo haces rapido - para dejar EEUU todo el mundo es mas que bienvenido – y empiezas a pasar al lado de la linea y ves los dos lados…el rico y el pobre….intentas pasar sin ver fabelas, sin querer q te afecte. Intentas salir de esa tela de araña q es Tijuana sin intentar perderte en el corazon de la jungla de asfalto, donde solo sobreviven los mas fuertes. Tu misma excitacion no te permite bajar la guardia y sigues bajando el corredor paralelo a la frontera mirando solo de frente , como los caballos..o mas bien, como los burros. Subes el volumen del estereo y pides a tu mp3 de no se cuantos gigas que te busque la cancion que mas te gusta y empiezas a bajarte la peninsula montado en tu carro.

Te consigues meter en la unica autopista de peaje que hay en toda la Baja y aproximadamente una hora despues llegas a Ensenada, donde el trafico no tiene reglas. Entre gringos y gueys con distintas leyes, entre Dodges y Subarus mezclados con coches oxidados sin silenciador o con tunins mexicanos luciendo orgullosos la Virgen de Guadalupe pintada en el capo y escuchando los narcocorridos de los Tigres del Norte con un brazo completamente fuera de la ventanilla. Ensenada es una cuidad prostituida, que vive completamente por y para el servicio americano, donde a tan solo una hora y pico de coche desde los “Estates” todo es valido: se puede fumar maria ( aunque ilegalmente tambien), se puede beber por la calle , se puede comer rico , bueno y abundante a un precio ridiculo. Pese a todo eso, quieres salir de alli porque no puedes respirar, porque te sientes incomodo. Vuelves a coger el coche aparcado a escasos metros, no vaya a ser que alguien se sienta atraido por un movil, un mp3, o una camara digital olvidada en el sapilcadero, y sigues el viaje.

Cuando sales de la maraña miras el mapa. Sin mucha necesidad la verdad sea dicha, porque los poblados se encuentran a ambos lados de la carretera y en toda la Baja solo hay una carretera con 2 carriles: uno que sube y uno que baja. Entonces ves el mar y las dunas a tu derecha y tierra seca y cactus a tu izquierda. Comienza la verdadera Baja. Sigues bajando, y cuanto más bajas mas sube el precio de la gasolina - creo q es lo unico q tiene precios desorbitados alli abajo - la temperatura y la fuerza del viento.

Ya no hay tanta gente, tanto turista, pero a quien te encuentras descubres q es igual q tu, que busca exactamante lo mismo. Le agrada preguntarte y ser preguntado que diablos se os ha perdido por alli. A donde vas y de donde vienes. Sin sentir esa curiosidad de saber en que trabajas, donde vives, ni ninguna de esas cosas que resultan tan innecesarias para en realidad conocer a alguien. Si alguien lo necesita compartes la cinta aislante, las herramientas, el agua, y la crema de sol ¿Y porque no? Tambien los sentimiento con unos traguitos de tequila!!!! Y unas risas, y unas canciones... Finalmente, duermes placidamente y te despiertas tranquilo, te calzas las botas y vuelves al camino, no sin antes revisar el coche y las provisiones porque quieres seguir viendo.

Es aqui, entre la tierra yerma y esteril y el territorio abrupto cuando uno descubre que esta vivo, que esta mas vivo que nunca, y su mente y su alma se fusionan con esta nada que lo es todo. A veces me cuestiono como definir la felicidad. Aunque la haya sentido una o mas veces y de distintas maneras y en distintos lugares, una de ellas ha sido aqui. Esta tierra me hace sentir tan viva y tan libre.

A veces mis ojos se pierden en las dunas y desearia cojer una moto para andar como loca, como un potrillo desbocado comiendo kilos de arena. O bajarme una duna con la tabla como en el Endless Summer. O tener 2 dias mas libres para que me enseñen a pescar. O sin que me enseñen, simplemente que me lleven y me digan cual es cada pez y como se llama y como se prepara y celebrarlo comparitendo ese manjar.

Sigues cruzando el desierto y llegas a un lugar que es como una arboleda a ambos lados de la carretera pero solo que con cactus de mas de 5 metros en lugar de arboles. Piensas en las pelis de mafiosos: ¿y que si entierran a alguien alli en medio de la nada? No apareceria nunca más. Paras coche, te acercas a uno, lo admiras y hasta descubres que hacen sombra y que las espinas pinchan.
  
Esta vez volvi a ver a las ballenas, volvi a tocarla con mis dedos y volvi a sentirme chiquita en medio de esa laguna, pero a la vez volvi sentirme mas grande. Es quizas como un milagro que nadie va a creer. Vives la fusion con el mar en plan Neptuno y hasta piensas que el mismisimo sol ha salido ese dia solo para ti .

Finalmente regresas, vuelves a subir de nuevo la peninsula. Mas cansada, mas vieja, aunque no mas mayor porque has vivido mucho y aunque estas agotada aun tienes energia . Aunque tienes todos tus papeles en regla (visados, pasaportes etc) tienes ese gusanillo que te produce cruzar primero los diversos controles militares en los que te revisan el coche y finalmente la larga espera para cruzar la linea en el sentido contrario. Ves la miseria otra vez, pero esta vez con San Diego down town al fondo. Como un paraiso subreal que no deberia de estar alli. Es cuando empiezas a despertar placidamente del sueño. Despues de todo tu eres de los afortunados a los q se les permite cruzar la linea.
A la maniana siguiente ves el cubo de la ropa sucia esta lleno de arena y polvo y te das cuneta q no ha sido un sueño. El sindrome de Peter Pan durara lo suficiente para sobrevivir al dia a dia hasta q dentro de otros 2 o 3 meses otra escapadita vuelva a alimentar tu alma.

La proxima vez bajare las tablas de nuevo y no me importara que no haya olas (aunque me gustaria mas que esta vez las hubiera) volvere a comparitir mi taco de langosta y mi cerveza con otros surfers que al igual que yo han acampado en el mismo remoto acantilado y nos preguntaremos como hemos llegado hasta alli, compartiremos el empalme de las olas, hablaremos de otras olas que hayamos conocido y aunque no nos veamos nunca mas, al menos yo, recordare ese baño con alguien que sintio lo mismo y que buscando una ola se encontro a si mismo. Mi viaje, su viaje…La Baja.


A Victor, mi companiero de viaje, de la vida y del alma.

Solana
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

1 comentario

paloma -

muy bueno el ensayo...gracias, crees que merece la pena cruzar la frontera para pasar solo 3 dias o es demasiado papeleo??

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres